Los promedios estatales esconden el territorio. Municipio por municipio, el agua que llega a las casas, la comida que falta en las mesas y los comercios donde se compra lo fresco cuentan otra historia.
Cada fila es un indicador; cada punto, un estado. La línea punteada marca el promedio nacional. Antes de bajar al municipio, ubica la posición de tu estado en cada tema.
Un solo mapa, dos carencias. El azul marca los municipios donde más gente carece de alimentación; el verde olivo, aquellos donde las viviendas no tienen agua entubada. Donde el color se oscurece, las dos faltas se juntan. Busca tu municipio con los selectores de arriba.
El agua no respeta fronteras estatales: se administra por cuencas. Las del norte trabajan al límite y en el Valle de México se extrae más agua de la que se recarga. Las del sur apenas se tocan. Sobre ese fondo, los municipios en azul son aquellos donde falta agua en las viviendas: la mayoría está justo donde el agua sobra en los ríos.
Dentro de los estados donde el agua entubada es la norma (Chihuahua, Nayarit, Durango, Nuevo León), los pocos municipios sin cobertura son casi exactamente los municipios con carencia alimentaria. Selecciona un estado y compara su patrón.
El entorno saludable mide cuántos comercios de comida fresca (fruterías, carnicerías, supermercados) hay por cada tienda de abarrotes o minisúper. Los comercios frescos abren donde hay ciudad e ingreso, no donde hay hambre. La esquina inferior derecha reúne lo peor de ambos mundos: mucho rezago y casi nada fresco que comprar.
Sin agua en las casas, sin alimentación suficiente y sin comercios de comida fresca. 83 municipios acumulan las tres carencias a la vez, en dos geografías: la sierra de Oaxaca, de municipios pequeños y numerosos, y el corredor indígena de la Sierra Madre Occidental, donde municipios enteros de más de 50 mil habitantes desaparecen en los promedios de sus estados.